
Los cambios de estrategia ya no son una excepción: son parte del ritmo normal del marketing y el diseño. El problema aparece cuando el ajuste llega y, en lugar de avanzar, el equipo tiene que repetir procesos: vueltas de aprobación, nuevas versiones, criterios que fueron interpretados distinto y horas de retrabajo en detalles que deberían estar resueltos.






